Jorge Raffo*
Entusiasmado por sus avances con la prensa tegucigalpense de 1941, Enrique Peña Barrenechea, Encargado de Negocios del Perú en Honduras, informaba a Lima que la revista “Tegucigalpa” había publicado una sección titulada “Pensamiento Peruano” y que el hebdomadario admitiría entregas periódicas por parte de la legación peruana (Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú, Caja 5-33-A, of.153, doc.153,1941). Sin embargo, tan solo un mes después, en junio, tuvo que transmitir al Subsecretario de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores, señor Carlos Laínez, el malestar de la cancillería peruana por un artículo del diario “El Cronista” que señalaba que el Perú era un foco de propaganda alemana, afirmación que, en el contexto bélico mundial que se vivía, era inaceptable (MRE, Caja 5-33-A, of.157, doc.157,1941). En dicha gestión, Peña no pretendió generar una intervención gubernamental contra el diario -lo que hubiese sido un atentado a la libertad de prensa- ni anunciar que empezaría a polemizar con dicho periódico. Su principal propósito fue dejar constancia de la sorpresa que una acusación como aquella había causado en el buen nivel de las relaciones bilaterales que se venían construyendo con la cooperación brindada en el área agrícola y con las misiones navales y comerciales periódicas. Ello llevó a Peña a efectuar una evaluación de los principales medios de prensa existentes en Honduras aquel año (MRE, Caja 5-33-A, of.78, doc.165,1941).
“El Cronista”, fundado en 1911 por Manuel Calderón. Diario independiente, de oposición al presidente Carías. Peña lo considera un periódico con simpatías por el Perú a pesar del artículo de junio. De otro lado, opina que el diario ha sido injustamente acusado de filo germano por el Ejecutivo hondureño y especula que, quizás, aquel artículo que generó la sorpresa peruana pudiera responder a un afán de eludir tal acusación que colocaría al Diario en línea de colisión con los Estados Unidos. Entre sus periodistas destacan Alejandro Castro, Enrique Gómez y el abogado Oscar Flórez.
“La Época”, fundado en 1932, considerado diario semioficial, estaba dirigido por Fernando Zepeda Durón, diputado por Tegucigalpa. En su cuerpo periodístico destaca Vicente Machado Valle.
“Diario Comercial”, fundado en la década de los años veinte, Peña señala que tiene importancia en la costa Atlántica de Honduras. Indica que “posee un estupendo servicio informativo cablegráfico” vinculado a la United Associated Press. Se trata de un periódico dirigido por José María Gonzáles Rosa y cofinanciado por la “United Fruit Company” y la “Standard Fruit Company”.
“Diario del Norte”, es un diario de San Pedro Sula dirigido por Vidal Mejía. Peña señala que se mantiene con presencia regional gracias a la fidelidad de los sampedrinos. Como dato adicional a esta sección señala que todos los diarios citados tienen una sola edición por día y que ésta es vespertina.
Revista “Tegucigalpa”, vinculada al diario “El Cronista”, sale todos los jueves. Su fundador fue Alejandro Castro (padre) y, en 1941, el director es su hijo que también se llama Alejandro quien es, además, periodista de “El Cronista”. La legación peruana tiene una columna en este hebdomadario y Peña remarca que la revista brinda permanente cobertura tanto a sus actividades como a las del consulado de Colombia.
Revista “Boletín de la Biblioteca y Archivo Nacionales”, Peña indica que aparece cada seis meses, dirigida por el sociólogo Miguel Ramos. En su primer número, el del 1° de enero de 1939, se insertó el artículo “Honduras” publicado por el diario “La Prensa” de la ciudad de Lima.
Respecto a otros medios de prensa, circulan en la capital hondureña el “Nuestro Diario” de Guatemala y diarios mexicanos. Peña, al cerrar su informe, propone un canje de rotativos peruanos y hondureños como lo hacían, en ese entonces, Venezuela, Argentina y Colombia.
Volviendo sobre “La Crónica”, Peña contribuyó a superar el impasse interesando al diario en la divulgación de tres publicaciones que había recibido de Lima, “Geografía Económica del Perú” de Emilio Romero, el mensaje al Congreso por parte del presidente Prado y “El Virreinato del Perú” de José Valega (MRE, Caja 5-33-A, of.152, doc.152,1941), presentaciones que se producirían a lo largo del año. El informe Peña no se agota en sí mismo sino que se complementa con otros reportes que el diplomático elaboró durante su estancia en el país donde reseña los desafíos que periódicos y periodistas afrontaron para preservar sus líneas editoriales.
El informe Peña es también un interesante testimonio diplomático acerca de importancia de la prensa escrita que, por el momento, se consideraba -debido a su trayectoria histórica- de una relevancia distinta a la de la prensa radial que había comenzado en 1928 con la estación “Tropical Radio”, conducida por los hermanos Ferrari y Manuel Escoto, establecida por la Tela Railroad Company.
Embajador del Perú para África y Medio Oriente.